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TRAFERRI

La punta del iceberg

Enrique Encino había trabajado toda la semana, y tal vez por eso la noche de diversión con su esposa en el Casino resultaba tan especial. Tanto que en mitad de la noche decidió hacer un “break” en las apuestas y salir a disfrutar el balcón del enorme City Center de Rosario.

Prendió un cigarrillo y eso fue lo último que hizo en su vida.

Dos sicarios de la banda “Los Monos” le dispararon en la cabeza transformándolo en una víctima más de la violencia en Rosario, y en la punta de un ovillo que terminaría desnudando la mafia política que se apropió de las instituciones santafesinas desde que el Frente Progresista Cívico y Social llegó al poder en el año 2007.

La historia descubierta a partir del asesinato de Encino podría ser el guión de una serie de Netflix como Gomorra o Suburra, pero en Rosario es algo de todos los días… la vida misma, la nueva normalidad de la otrora “Barcelona argentina”.

Las cámaras de seguridad permitieron detener al asesino, que resultó ser un soldado de Los Monos de sobrenombre “Cachete”. Había sido enviado por los Cantero porque el Casino no pagaba la “protección” que exigía la banda.

Unos días después una señora encuentra el celular de “Cachete” tirado en el lugar donde lo detuvieron y lo lleva a la fiscalía. Y ese celular resultó ser un “tesoro” para la investigación.

Los fiscales descubren que Los Monos se habían instalado en el juego ilegal en Santa Fe, asociados con una persona de nombre Leonardo Peiti. Éste sujeto era el “zar” del juego ilegal, y había congeniado con Los Monos a la fuerza, luego de ser víctima de una extorsión por parte de la banda.

Pero además de esa noticia, la pantalla del celular muestra un chat en el cual “Cachete” le pide a Peiti un favor especial: que gestione con sus “contactos judiciales” la libertad de dos soldados de Los Monos que estaban presos.

La existencia de “contactos judiciales” a las órdenes de un mafioso resultó interesante para los investigadores, pero lo que más les llamó la atención fue que descubrir que Peiti efectivamente había movido sus “hilos” en la Justicia. Se puso en contacto con un empleado judicial de nombre Ugolini que ingresó al sistema informático del Poder Judicial y le reportó los detalles de la situación procesal de los delincuentes presos. Y luego le aseguró al zar del juego que en un mes los presos saldrían en libertad.

Peiti tomó una captura de pantalla del informe de Ugolini y se lo envió a “Cachete” como ofrenda.

A partir de eso, los fiscales detuvieron a Peiti y a otros miembros de Los Monos por actividades ligadas al juego ilegal.

Y allí termina el primer capítulo de esta serie, que empezó con la muerte de una persona inocente en una noche de locura en el Casino, y terminó con parte de la Justicia santafesina en jaque.

Lo siguiente fue que, una vez preso, el “zar del juego” Peiti decidió acogerse a la figura del “arrepentido” que permite mejorar su situación procesal a cambio de información valiosa para la causa.

En lenguaje común… decidió prender el ventilador para no ir preso tanto tiempo.

Les contó a los fiscales Edery y Schiappa Pietra que efectivamente tenía “contactos judiciales” a los que les pagaba 4 mil dólares mensuales para obtener “protección”. Y esos contactos no eran otros que el jefe de los fiscales de Rosario Patricio Serjal, y el fiscal Ponce Asahad.

Una bomba a las instituciones. Los dos altos funcionarios del Poder Judicial santafesino fueron presos.

Pero Peiti no quedó ahí. Agregó que esta estructura de juego ilegal que tenía una pata judicial, también tenía una pata política. Y que esa pata política además era el jefe de la organización.

Y le puso nombre y apellido: ARMANDO TRAFERRI, senador por el departamento San Lorenzo.

El arrepentido detalló que entregó cientos de miles de dólares a Traferri, y dio detalles de sus encuentros.

Si antes habían explotado la Justicia, ahora explotaba la política.

Traferri dio una conferencia de prensa donde sin que nadie le pregunte explicó que tenía amigos en todos los partidos políticos. Deslizó nombres y apellidos de dirigentes en una especie de amenaza encubierta de “tirar del mantel”.

También comenzó aquí una batalla judicial, mediática e institucional entre Traferri y el resto de los legisladores que respondieron todos estos años al Frente Progresista, y el gobierno provincial cuya cabeza visible era el ministro de seguridad Marcelo Saín, al que el senador sanlorencino acusó de instigar las acusaciones en su contra.

Pero la declaración de Peiti no fue la única que vinculó a Traferri con el juego ilegal. El fiscal preso Ponce Asahad también se “arrepintió” y confirmó que el senador era el organizador y líder de la mafia. Y dio detalles de encuentros, llamados y mensajes con Traferri.

Ya dijimos que Serjal y Ponce Asahad cayeron presos, y usted lector se preguntará si Traferri también terminó tras las rejas…

La respuesta es no. El que según las pruebas de los fiscales es el jefe del juego ilegal en Santa Fe no solo camina libre por las calles sino que sigue siendo senador provincial, sigue recibiendo su sueldo mas varios millones de pesos mensuales para “repartir” subsidios a diestra y siniestra. Sigue manteniendo su poder y sus alianzas con diversos sectores de la política.

Pero hay algo peor aún. ¡Traferri ni siquiera puede ser investigado! Todas las pruebas que aparecieron en su contra deben quedar ahí, paralizadas hasta que termine su mandato como senador.

Esto es así porque la Constitución santafesina, en un error garrafal, sostiene que los legisladores no pueden ser investigados mientras tengan fueros parlamentarios.

El fuero es una inmunidad de la que gozan ciertas autoridades como los legisladores. En general el fuero permite que la investigación siga, pero no autoriza la detención de legislador investigado.

En Santa Fe el fuero impide directamente la investigación sobre el legislador, en un disparate que transforma a diputados y senadores en “intocables”.

Hay que aclarar que el Senado puede votar el “desafuero” de uno de sus miembros, o sea quitar el privilegio a un legislador por una simple votación. Con esa intención los fiscales Edery y Schiappa Pietra acudieron al senado, mostraron las pruebas en contra de Traferri y solicitaron el desafuero.

El problema fue que los señores senadores (todos menos cuatro) rechazaron ese pedido. Y la voz cantante la llevó el senador radical Enrico que, hablando como un juez y no como un senador, manifestó que “los fiscales aportan pruebas pero no tienen entidad suficiente”.

Un senador radical impidiendo que se investigue a un senador peronista. Raro, ¿no?

Para esto no hay grieta.

Como era de esperarse tiempo después Enrico también resultó salpicado por la causa, y un arrepentido declaró que le pagaba coimas a él y al senador Rasetto, dos radicales que antes pertenecían al Frente Progresista y que “borocotazo” mediante hoy son parte de Juntos por el Cambio en Santa Fe.

Vale la pena mencionar quienes son los “ilustres desconocidos” senadores peronistas y radicales que no votaron el desafuero de Traferri e impidieron que se lo investigue: Borla (UCR), Enrico (UCR), Traferri (PJ), Pirola (PJ), Gramajo (PJ), Baucero (PJ), Cornaglia (PJ), Sosa (PJ), Rosconi (PJ), Berra (PJ), Michlig (UCR), Giacomino (UCR), Rasetto (UCR), Diana (UCR).

En Santa Fe no hay partidos. Hay lo que Carlos del Frade llama “PUS”, (Partido Único Santafesino) que es una sociedad de dirigentes de distintos partidos (principalmente legisladores) que se ponen de acuerdo para gastar fondos públicos, obstruir y controlar a la Justicia.

El “PUS” fue armado durante la época de los gobernadores Binner, Bonfatti y Lifschtiz, y hace décadas que viene funcionando sin que la sociedad santafesina se entere, creando un aparato de corrupción cada vez más grande y protegido por un pacto de silencio, una “omertá” digna de la película “El Padrino”.

Vos te preguntabas por qué Santa Fe cuadruplica los índices de homicidios nacionales? ¿Por qué no se puede salir a la calle en Santa Fe y en Rosario? ¿Por qué perdimos el espacio público?

La respuesta está acá, en Traferri, Los Monos, Peiti, los diputados y senadores que integran ésta omertá, los políticos que gobernaron la provincia bajo las órdenes de los gobernadores socialistas.

Todos ellos siguen en el poder, reconvirtiéndose, gastando millones en sus exitosas campañas políticas para volver una vez más a apropiarse de las instituciones.

El juego ilegal que dirigiría Traferri es apenas una de las mafias que explotan actividades criminales.

Hay otras y mucho más importantes como el narcotráfico.

Bandas criminales, políticos, jueces y policías corruptos. Una sociedad que genera riquezas para algunos, y muerte, miedo, angustia y dolor para muchos otros.

¿Vos de qué lado de la vida estás?

https://www.infobae.com/sociedad/policiales/2020/08/06/los-chats-y-la-oscura-trama-detras-del-fiscal-acusado-de-cobrar-us-90-mil-para-cuidar-los-negocios-de-los-monos/

https://www.rosario3.com/policiales/Las-claves-de-la-declaracion-como-arrepentido-del-ex-fiscal-Gustavo-Ponce-Asahad-20210929-0055.html

https://www.infobae.com/sociedad/policiales/2021/09/22/santa-fe-un-capo-del-juego-clandestino-declaro-como-arrepentido-e-involucro-a-un-senador-peronista-por-coima/

https://www.clarin.com/policiales/impactante-declaracion-fiscal-arrepentido-condenado-cubrir-empresario-juego-ilegal_0_slWznHxku.html

https://www.lapoliticaonline.com/nota/130826-exclusivo-investigan-a-funcionario-socialista-por-presuntos-vinculos-con-la-mafia-del-juego-clandestino/

https://www.laizquierdadiario.com/Crisis-en-el-gobierno-de-Santa-Fe-los-fiscales-aseguran-tener-pruebas-para-imputar-al-senador

https://www.elciudadanoweb.com/en-votacion-dividida-el-senado-rechazo-el-desafuero-de-armando-traferri/

https://www.lanacion.com.ar/seguridad/como-funcionaba-red-coimas-llevo-carcel-fiscal-nid2413112/

 

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