EN QUÉ SE GASTA LA PLATA DE LOS ROSARINOS.

En los primero tres meses de 2021 la Municipalidad de Rosario recibió aproximadamente 8.000 millones de pesos.

El 81% de esos recursos se utilizaron para pagar gastos corrientes: Sueldos 4.350 millones, Servicios No Personales (teléfonía, luz, agua, viáticos, etc.) 1.800 millones, Bienes de Consumo 322 millones.

El 13% se utilizó para pagar deuda.

Y solamente el 0,8% se utilizó para obras públicas.

La Municipalidad gasta el 55% de sus recursos pagando sueldos, y este porcentaje que es apabullante fue creciendo en los últimos años.

En el año 2004 los salarios representaban el 35% del gasto corriente, en el 2008 el 40%, en el 2011 el 47% y hoy representa el 67%.

Un despropósito.

Se calcula que una empresa que gasta más del 40% de sus ingresos en sueldos probablemente quiebre. La municipalidad gasta el 55%. ¿Cuánto duraría una empresa con los números de esta ciudad?

Financiar sus estructuras políticas nombrando empleados municipales ha sido una práctica constante de los gobernantes del Frente Progresista, que están en el poder desde el año 1989 hasta el día de hoy.

Usandizaga dejó 4 mil empleados. Entre Cavallero, Binner y Lifschitz llegaron a 8 mil. Fein dejó 11 mil. Y Javkin ya supera los 12 mil.

Si bien Javkin asumió con una prohibición del Concejo de contratar nuevos empleados, ya van tres pedidos de informes que no contesta y que indagan sobre si cumplió o no con esa limitación. Extraoficialmente se sabe que hubo contrataciones nuevas, pero no hay datos sobre las mismas.

Los salarios municipales además de ser muchos son muy altos. Un informe de la Fundación Apertura detalla que “…los sueldos de los agentes, que trabajan 6 horas por día, son en promedio un 90% superiores (por hora) a lo que cobra una persona en la actividad privada.”

Son tantos los empleados municipales que hay 100 de ellos solamente encargados de liquidar sueldos.

Otro dato es que además de los empleados municipales, insólitamente la Municipalidad paga unos u$s 220.000 mensuales en concepto de “honorarios”.

Hace pocos días nos enteramos que entre los empleados había uno que cobraba 180 mil pesos y que además de barrabrava era… narcotraficante. Es el colmo.

Todo esto explica por qué la inversión en obras es nula, y también explica por qué la Municipalidad de Rosario todos los años tiene un déficit crónico y enorme. Y la solución de los gobernantes siempre fue tomar deuda para poder pagar.

Nunca se les ocurrió generar un ahorro, por ejemplo informatizando los trámites municipales o reduciendo la planta de personal.

Calculamos que la informatización de los trámites municipales reduciría un 30% del gasto corriente. Más que suficiente para destinar a obras de infraestructura, programas de prevención del delito, cámaras de seguridad, etc.

Que quede claro: no es que no hay obras porque no hay plata. Hay plata pero la POLÍTICA S.A. prefiere gastarla en sueldos.

Es hora de decirles HASTACA y que Rosario vuelva a ser de los rosarinos.