¿Cómo transformar Rosario en 24 meses?

Nuestra ciudad esta en su peor momento. Violencia, pobreza, pandemia, endeudamiento y un gobierno falto de reflejos e inventiva.

¿Por qué sucede todo esto? Simplemente porque la ciudad estuvo y está mal gobernada; así de sencillo.

¿Se puede salir de esta situación? Por supuesto, y en poco tiempo.

¿Como? Generando un cambio de mentalidad en la dirigencia polìtica.

Es insostenible que la polìtica siga financiando sus estructuras, sus campañas y sus militantes con dinero público.

Hoy la Municipalidad de Rosario no pone cámaras de seguridad para protegernos, porque no tiene plata.

No arregla calles y veredas porque no hay fondos.

No ayuda a los comerciantes que son golpeados por la pandemia porque no pueden prescindir de dinero alguno.

Todo eso y mucho más no se puede hacer porque no hay plata.

Pero sí hay para pagar 13.000 sueldos de empleados municipales que cada día son más y más.

Si hay para pagar las millonarias campañas electorales a las que nos acostumbró el socialismo en las últimas décadas.

La plata que utiliza la política es la que falta en obras.

Los números son terribles: el 80% del gasto municipal es corriente (mayoritariamente sueldos); un 15% se va para pagar deudas; y solamente el 5% es para obras e inversiones en seguridad, bacheo, veredas, etc.

Esta situación no da para más.

Para cambiar, lo primero que debemos hacer es una auditoría sobre el funcionamiento administrativo de la Municipalidad, el Concejo Deliberante y la Caja de Previsión Social.

No podemos permitir que se escape un peso más sin un control de eficiencia.

Y tampoco podemos permitir un descontrol en la planta de empleados públicos.

Si a vos en tu trabajo te exigen eficiencia ¿Por qué no exigir lo mismo al Estado?

La auditoría se complementa con un programa de informatización de los trámites municipales para que se puedan realizar por internet. Además de ahorrar molestias a los vecinos, esto generaría un importante ahorro en recursos humanos.

Calculamos que entre fallecimientos, renuncias y otras causales, la Municipalidad podría reducir la cantidad de empleados en un 20% en 24 meses.

Si a esto le sumamos los millones que se ahorrarían con un férreo control de recursos, Rosario podría generar proyectos de seguridad urbana, inclusión social, transporte, trabajo y por qué no… embellecimiento de nuestra ciudad.

¿Realmente podríamos lograr esto? Claro que sí.

Diciendo HASTACA.